Aprobado el Proyecto Orgánico Inspectorial 2026–2032 de la Inspectoría Salesiana San Luis Beltr
En un ambiente de discernimiento, comunión y profunda sintonía con la misión salesiana, la Inspectoría Salesiana San Luis Beltrán dio un paso significativo hacia el futuro con la aprobación de su Proyecto Orgánico Inspectorial (POI) 2026–2032. En comunión con las orientaciones de la Congregación Salesiana y en sintonía con el camino trazado por el Capítulo General 29, este instrumento se consolida como una guía para animar y orientar la vida y misión de la Inspectoría en los próximos años, como instrumento de animación y gobierno que orienta la misión salesiana desde tres enfoques estratégicos fundamentales: la centralidad de Jesucristo y el cuidado de la vocación salesiana, la revitalización de la vida fraterna con opción preferencial por los jóvenes más pobres, y el fortalecimiento de procesos pastorales de calidad en clave sinodal y corresponsable, en fidelidad al carisma de Don Bosco y a las opciones del CG29 (cf. CG29, n. 1).
La aprobación tuvo lugar el pasado 7 de abril en la ciudad de Tuluá, durante el encuentro del Padre Inspector José Ariel Guerrero Castro con su Consejo Inspectorial, conformado por el P. Jorge Arley Escobar Arias, vicario; el P. Gustavo Daniel Maury López, ecónomo inspectorial; el P. Hernán Darío Carmona López, delegado para la pastoral juvenil; el P. Óscar José Holguín Ordóñez; y el P. Ricardo Antonio Villanueva Plata, delegado para la Familia Salesiana. Allí, más que un acto administrativo, se vivió un momento de responsabilidad pastoral y esperanza, en el que se reafirmó el compromiso de seguir acompañando a los jóvenes, especialmente a los más pobres, en fidelidad al carisma de Don Bosco y en diálogo con los desafíos actuales de la sociedad.
El POI 2026–2032 se presenta como una verdadera hoja de ruta que busca fortalecer la identidad salesiana en cada obra, dinamizar los procesos educativos y evangelizadores, y promover una presencia significativa entre los jóvenes. Su construcción recogió las voces de diversos actores de la comunidad inspectorial, en un ejercicio que privilegió la escucha activa, la participación corresponsable y el discernimiento comunitario como claves del camino recorrido.
Este proceso fue acompañado y coordinado por el Padre Hernán Carmona, cuyo servicio permitió articular los aportes y consolidar una propuesta que refleja el sentir y las prioridades de la Inspectoría. De este modo, la aprobación del POI no solo marcó el inicio de una nueva etapa de planificación, sino que se convirtió en una invitación a caminar juntos, con esperanza renovada, al servicio de los jóvenes y de la Iglesia, haciendo vida el sueño de Don Bosco en el contexto colombiano.