IV Congreso de Espiritualidad de la Familia Salesiana de Colombia

Familia Salesiana
21 de septiembre de 2026

Del 17 al 20 de septiembre, la Familia Salesiana de Colombia se dio cita en Medellín para celebrar el IV Congreso de Espiritualidad de la Familia Salesiana, bajo el lema «Audacia carismática misionera». El encuentro reunió a Salesianos de Don Bosco, Hijas de María Auxiliadora, Salesianos Cooperadores, Hijas de los Sagrados Corazones de Jesús y María, Voluntarias de Don Bosco, Damas Salesianas, miembros de la Asociación de María Auxiliadora, formandos y formandas de la vida consagrada, así como representantes de las diferentes comunidades educativo-pastorales de la Colombia Salesiana.

Con la orientación del padre Jorge Crisafulli, SDB, Consejero General para las Misiones, los participantes profundizaron en la dimensión misionera del carisma salesiano y en la llamada que tiene hoy la Familia Salesiana a responder con audacia a los nuevos desafíos de la evangelización. La reflexión partió de una invitación concreta: la audacia carismática comienza con dejarse conmover por la realidad, aprender a mirar con los ojos de Cristo, discernir, atravesar fronteras y actuar. Desde esta perspectiva, ser misionero no significó únicamente partir hacia tierras lejanas, sino también reconocer las realidades de vulnerabilidad que existen en los propios contextos y disponerse a darse allí donde Dios ha plantado a cada persona y comunidad.

Durante las jornadas, la oración, la formación, el encuentro fraterno y el compartir de experiencias ayudaron a renovar la conciencia de ser una Familia Salesiana en acción, llamada a salir al encuentro de los más vulnerables y a llevar la esperanza del Evangelio a las periferias. Como parte de esta experiencia, los participantes visitaron el Santuario de Santa Laura, espacio que conserva la memoria de una mujer misionera y de su particular manera de acercarse a las comunidades, conocer sus realidades y acompañarlas desde la cercanía. Este momento permitió reconocer que la misión también nace de la capacidad de salir, escuchar y encontrarse con el otro.