Encuentro Nacional de Formandos 2026

Animación Vocacional, Salesianos
17 de julio de 2026

El Centro de Formación Salesiano fue el escenario del Encuentro Nacional de Formandos de las casas de formación salesianas de Colombia. Este significativo espacio congregó a un total de 61 formandos que representan la vitalidad y el futuro del carisma en el país, abarcando todas las etapas del camino vocacional y formativo: desde el aspirantado y prenoviciado, pasando por el noviciado, posnoviciado y tirocinantes, hasta uno de los estudiantes de teología de nuestra provincia. La riqueza de esta diversidad propició un valioso intercambio de vivencias que fortaleció la fraternidad y el sentido de identidad de la Inspectoría.

Los jóvenes contaron con el respaldo y la cercanía de 9 formadores, los servicios inspectoriales y la presencia del Padre Inspector, un acompañamiento que reafirmó la importancia del cuidado y la guía espiritual en la formación de los jóvenes salesianos. Junto a las sesiones de estudio y formación, el encuentro reservó espacios dedicados al deporte, la recreación y la vida comunitaria, elementos que complementaron las jornadas de convivencia y permitieron estrechar los lazos de fraternidad entre las distintas casas de formación.

El eje central de este encuentro fue el lema «Ser pobres para ser libres: la opción de la vida religiosa». A través de los espacios de oración, ponencias y diálogo, los participantes profundizaron en la pobreza evangélica como una vía de libertad radical y total disponibilidad para el servicio a los demás. El encuentro concluyó con un renovado compromiso por parte de los formandos para seguir modelando su corazón según el modelo de Jesús y de Don Bosco, listos para regresar a sus comunidades locales y continuar su misión con la juventud más necesitada del país.

El eje central y motor de este encuentro fue el lema «Ser pobres para ser libres: la opción de la vida religiosa». A través de los espacios de oración, estudio y convivencia cotidiana, los participantes profundizaron en la pobreza evangélica como una vía de libertad radical y total disponibilidad para el servicio a los demás. El encuentro concluyó con un renovado compromiso por parte de los formandos para seguir modelando su corazón según el modelo de Jesús y de Don Bosco, listos para regresar a sus comunidades locales y continuar su misión con la juventud más necesitada del país.